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domingo, 9 de marzo de 2025

Teóricos de Conspiración

Políticos, académicos, la prensa, “expertos” engreídos, jueces, policías... todos los engranajes de la maquinaria social se infectan y marchan al unísono al mismo ritmo deprimente. Para el ojo inexperto, es una clase magistral de coordinación, una gran sinfonía de estupidez sincronizada. Cualquiera lo suficientemente cuerdo como para permanecer fuera de este circo (suponiendo que existan tales unicornios) no puede evitar preguntarse: ¿quién es el maestro? ¿Dónde está la casa club secreta donde tramaron este complot?

Sin embargo, la formación de masas no es un plan diabólico de sala de juntas, es un grupo de tontos que se aferran a un cuento de hadas compartido, reuniéndose como lemmings para una pelea "heroica" contra cualquier hombre del saco que los mantiene despiertos por la noche.
Una historia agradable y ordenada, ¿verdad? Pero no te pongas demasiado cómodo: hay un fallo en la matriz. Esa explicación tiene agujeros por los que podrías atravesar un tanque. Hay algo espeluznante, casi primitivo, en la forma en que las masas se sincronizan, una vibración que ninguna narrativa animada puede explicar por completo.

No son solo palabras, son cuerpos, respiraciones, una resonancia vibrante que puedes sentir en tus huesos. Piensa en los estorninos al anochecer, esos monstruos emplumados que se lanzan en picada desde todos los rincones del cielo, girando en una danza tan perfecta que haría llorar de envidia a un dictador.
El premio Nobel Nikolaas Tinbergen lo denominó un “superindividuo”, una masa mental en colmena en la que cada ave es una célula de algún organismo cósmico que se percibe entre sí sin siquiera emitir un graznido. Sin notas, sin señales, solo pura y misteriosa armonía.
Ahora bien, ¿no es eso una patada en los dientes al fetiche de las conspiraciones? Muchos están aquí buscando a un señor sombrío, un villano que fuma puros y hace girar el mundo con su dedo, cuando tal vez, solo tal vez, sea menos Illuminati y más Animal Planet.

Las masas no necesitan un memorando del Kremlin ni un guiño de la suite Bilderberg para convertirse en una turba furiosa. Como esos estorninos, o ese maldito triángulo de Sierpinski, simplemente siguen instintos tontos y simples, y ¡zas!, surge un patrón que parece genial.
Pero no te engañes: esto no es poesía de la naturaleza, es un triste recordatorio de que la humanidad es una bandada de idiotas que chillan y se auto-organizan para crear caos mientras tú estás ocupado culpando a la gente lagarto. Piensa en eso y buena suerte durmiendo esta noche.

Vamos a despellejar un poco más a esta bestia. La forma en que una multitud se encierra en sí misma no es solo mental, es visceral, una maraña palpitante y sudorosa de cuerpos atraídos unos a otros como polillas en un basurero en llamas.
“La multitud, que aparece de repente donde antes no había nada, es un fenómeno misterioso y universal. Puede que se hayan reunido unas cuantas personas: cinco, diez o doce, no más. No se ha anunciado nada, no se espera nada. De repente, todo está lleno de gente y cada vez hay más gente que fluye de todos lados, como si las calles tuvieran una sola dirección. La mayoría de ellos no saben lo que ha sucedido y, si se les pregunta, no tienen respuesta; pero se apresuran a estar allí donde hay más gente. Hay una determinación en su movimiento que es claramente diferente de la expresión de la curiosidad ordinaria. Parece como si el movimiento de uno se transmitiera a los demás. Pero eso no es todo; también tienen un objetivo, que está ahí antes de que puedan encontrar palabras para ello. El objetivo es la oscuridad más intensa donde se reúne la mayor cantidad de gente.” — Elias Canetti

Es menos una reunión que una estampida: una masa ciega y espasmódica que se precipita hacia un vacío indescriptible. ¿Y todavía estás buscando una conspiración? Esto no es un guión; es una fiebre.
Pero no es solo la inquietante sincronización de sus gritos y movimientos lo que te hace pensar que alguien está moviendo palancas detrás de una cortina. La multitud tiene un lado desagradable: es un matón con un megáfono, decidido a doblegar a la sociedad a sus caprichos. Siempre lo ha sido, pero ahora tiene resistencia, clava sus garras más profundamente, por más tiempo, como un parásito que no se suelta.

La mafia moderna tiene una sola mente: control, control, control, todo ello elevado al nivel de un zumbido sofocante. Cada nuevo pánico (terrorismo, derretimiento de los casquetes polares, un nuevo virus del día, reclutamiento para guerras ilusorias) le hace salivar por más tecnología para apretar las tuercas.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Dormir del lado Izquierdo vs el lado Derecho

Aunque suene raro descansar y dormir del lado izquierdo tiene muchos beneficios para la salud. De acuerdo con las filosofías orientales, el lado izquierdo del cuerpo es totalmente diferente al lado derecho. Incluso algunas tradiciones monásticas budistas incluyen dentro de sus preceptos para los monjes dormir sobre su lado izquierdo.

La linfa drena hacia la izquierda. El lado izquierdo del cuerpo es el lado dominante en el sistema linfático. La mayor parte de la linfa drena hacia el ducto torácico que se localiza en el lado izquierdo. En su camino, la linfa transporta proteínas, glucosa, metabolitos y productos de desperdicio que son purificados por los nódulos linfáticos para ser drenados hacia el lado izquierdo.
Derivado de lo anterior se podría deducir, en la medicina oriental, que los padecimientos del lado izquierdo del cuerpo se pueden deber a la congestión crónica del sistema linfático.

Prioridades del Cuerpo
De acuerdo al ayurveda, la congestión sucede en el cuerpo siguiendo ciertas prioridades. Si el sistema linfático se cogestiona, posteriormente el hígado y la sangre se saturan de sustancias tóxicas. Síntomas primarios de congestión se presentan en el lado izquierdo del cuerpo antes de moverse hacia el lado derecho donde hacen su aparición posterior.
Muchas personas se quedan aletargados después de una comida, la sugerencia del ayurveda es que si tomas un descanso después de comer lo hagas recostándote del lado izquierdo. El descanso no debe de exceder de 10 minutos y es diferente a la siesta vespertina que usualmente es de 20 minutos o más.

El estómago y el páncreas cuelgan hacia el lado izquierdo. Cuando te recuestas en tu lado izquierdo ambos cuelgan naturalmente permitiendo una digestión óptima y eficiente. La comida es impulsada a moverse de manera natural a través del estómago y las enzimas pancreáticas son secretadas de manera paulatina y no de un solo golpe, lo cual sucede si es que te recuestas del lado derecho.

Al recostarte del lado izquierdo, el hígado y la vesícula cuelgan desde lado derecho. Descansar del lado izquierdo les permite colgar y secretar sus preciosas enzimas hacia el tracto digestivo, emulsionando las grasas y neutralizando los ácidos estomacales.
Cuando el sistema digestivo es estimulado de esta manera, el ciclo de la digestión es más corto y no te deja aletargado por el resto de la tarde. Haz la prueba de descansar 10 minutos de tu lado izquierdo después de comer.Sentirte con energía y no con cansancio después de comer, lo puedes conseguir procurando comer de manera relajada y descansando sobre tu lado izquierdo; y comprueba que te sentirás con más energía y tendrás mejores digestiones.

Beneficios de dormir del lado izquierdo
Mejor eliminación. El intestino delgado desecha toxinas a través de la válvula ileocecal (VIC) en el lado derecho del cuerpo, al inicio del intestino grueso. El intestino grueso viaja por el lado derecho del cuerpo, cruza el vientre y desciende por el lado izquierdo.
A través de la VIC, dormir del lado izquierdo permite a la gravedad estimular los desechos corporales hacia el intestino grueso desde el intestino delgado de manera más sencilla. Durante la noche al dormir sobre el lado izquierdo, los desechos se mueven con mayor facilidad hacia el colon descendente y la eliminación matutina será más sencilla.

Mejor función cardiaca. Más del 80% del corazón se encuentra del lado izquierdo del cuerpo. Al dormir del lado izquierdo, la linfa drenada hacia el corazón será impulsada por la gravedad quitando trabajo al corazón mientras el descanso nocturno.
La aorta, que es la arteria más grande del cuerpo, sale de la parte alta del corazón y se arquea hacia la izquierda antes de bajar hacia el abdomen. Al dormir del lado izquierdo, el corazón bombea con más facilidad la sangre hacia la aorta descendente.
Dormir del lado izquierdo permite que los intestinos se alejen de la vena cava, que lleva la sangre de regreso al corazón. Notablemente la vena cava descansa en el lado derecho de la espina dorsal, así que cuando te recuestas del lado izquierdo las vísceras se alejan de la vena cava. Nuevamente la gravedad hace el trabajo del corazón más fácil.

El bazo está del lado izquierdo. El bazo forma parte del sistema linfático y también está en el lado izquierdo del cuerpo. Su función es la de un gran nódulo linfático que filtra la linfa y adicionalmente filtrar la sangre. Cuando te recuestas del lado izquierdo el regreso de los fluidos hacia el bazo es más sencillo y se produce con mayor facilidad por la gravedad. El sistema linfático drena todas las células del cuerpo por medio de contracciones y movimiento muscular y no por el bombeo cardiaco. Ayudar a la linfa a drenarse hacia el bazo y el corazón con gravedad es una forma sencilla de purificar el cuerpo.

Aunque no haya protocolos científicos al respecto, dormir del lado izquierdo tiene todo el sentido. Entender la sabiduría ancestral basándose en los conocimientos de la anatomía moderna esclarece muchas dudas de las razones que se tienen en oriente para dormir de determinada manera.

sábado, 15 de febrero de 2025

10 puntos del Manifiesto Comunista


Karl Marx escribió en 1848 los 10 puntos del Manifiesto Comunista para destruir el capitalismo y la propiedad privada.
Más de 170 años después, las democracias occidentales los están poniendo en marcha sin que nos demos cuenta.
Veamos algunos de estos puntos:

1. Impuesto progresivo sobre la renta.
Cada año pagas más impuestos por trabajar, ahorrar e invertir.

2. Abolición de la herencia.
Cuando mueres, el Estado se queda con parte de lo que dejaste a tu familia.

3. Monopolio estatal de los bancos y del crédito.
Los bancos centrales manipulan la moneda, crean inflación y empobrecen a todos.

4. Control estatal del transporte y las comunicaciones.
Subsidios, regulaciones y burocracia controlando cada aspecto de tu movilidad.

5. Expansión del Estado en la producción.
Empresas estatales deficitarias, control de precios y subsidios a industrias ineficientes.

6. Educación gratuita y pública obligatoria.
¿Gratis? No. Pagada con impuestos, y llena de adoctrinamiento.

Y lo peor: Todos estos puntos ya se han aplicado en el mundo occidental.

Si crees que esto es una exageración, haz una prueba:
• Mira cuánto pagaste en impuestos el último año.
• Mira cómo ha bajado el poder adquisitivo de tu dinero.
• Mira cuántas trabas tiene cualquier empresario para generar empleo.

Esto no es casualidad. Es la consecuencia del estatismo, el intervencionismo y el ataque sistemático a la libertad individual.

viernes, 27 de diciembre de 2024

Un Comienzo en el Proceso de Recordarse a Uno Mismo

El primer paso para recordarte a ti mismo, consiste en darte cuenta de que no eres un cuerpo. En nuestro sueño de ser un cuerpo, hemos olvidado que debe haber algo más que nos dice que somos y que tenemos un cuerpo. Ese “algo más” es la conciencia de ser.
Cuando empiezas a darte cuenta de que eres más que un cuerpo, toda la conciencia se expande, explorando nuevos horizontes de percepción.

La conciencia se descubre a sí misma y se manifiesta en todo su poder creativo, a través de la mente, experimentando con todo aquello que puede llegar a percibir. Pero, la mente no es autónoma. Lo que le da el Poder a la mente es la misma Fuente Creadora de la conciencia. La mente utiliza ese Poder manifestando mundos semejantes a los que conoce y a los que trata de dar forma. Eso lleva a la mente a perder su identidad, ya que su identidad es sin forma. Para dar forma utiliza una manifestación (el cuerpo), mediante el cual experimenta el mundo de formas que se le presenta delante. La mente ama al cuerpo. Tratar de ampliar los límites de la percepción es un auténtico desafío.

Un principio fundamental a tener presente es el hecho de no-identificación con el cuerpo. La no-identificación con el cuerpo implica ir soltando las barreras y los límites que tenemos para tratar de defenderlo. El cuerpo es neutro y está dirigido por la mente. El cuerpo siempre manifiesta las creencias fundamentales de la personalidad, lo que crees ser, tu identidad. Ahora que sabemos esto, sería el momento de dejar de preocuparnos por el cuerpo y su destino, para enfocar nuestra atención donde realmente está ocurriendo todo: la mente.

El primer paso en este proceso sería aquietar la mente. La mente se encuentra absorta ante el mundo de posibilidades desplegado ante ella y por toda la experiencia percibida a través de los sentidos del cuerpo, a los cuales les ha dado el mismo poder que ella misma tiene: fabricar formas que inevitablemente pasarán.

Ahora bien, la conciencia nunca encuentra la felicidad con los “objetos” que fabrica, por tanto sigue construyendo más en un afán de encontrar la felicidad anhelada. Este es un sueño de la conciencia que ha olvidado quien es.
Mediante el acto de “darse cuenta”, conseguimos entrar en los dominios de la conciencia, los cuales son nuestros propios dominios, y alinearlos con la realidad.

El manejo de la percepción ocurre de forma natural y espontánea cuando comprendes que eres sin forma. La conciencia perdurará sólo en el contexto de identificación con la Fuente Creadora, hasta conseguir abarcar la totalidad que es su destino.
La conciencia tiene que despertar de su sueño. El sueño es creer que todo empieza y acaba aquí, que no hay salida. Si tú crees eso, manifestarás eso. Ese es el poder de la conciencia que crea sólo con el deseo de la mente, al igual que la Fuente Creadora.
Este mundo es tan real o tan falso como tu conciencia quiere que sea. Y esto ocurre con cualquier cosa que se manifieste en tu mundo. Según sea el valor que tú le des a algo, te afectará de una manera u otra. En esto no hay diferencias.
Un cambio en la percepción ocurre cuando consideras todo como acontecimientos que se experimentan jugando. Dentro del contexto del juego, la mente permite cometer errores o no hacerlo “bien”. Esta forma de percepción nos da la oportunidad de intentar de nuevo, como cuando éramos niños y nos caíamos continuamente en nuestro intento de echar a andar para caminar erguidos.

martes, 24 de diciembre de 2024

viernes, 20 de diciembre de 2024

La Batalla por la Libertad de Expresión

Una de las principales batallas que se está librando en Occidente es la batalla por la libertad de expresión. Considerada irrenunciable hasta no hace mucho, su deterioro se ha acelerado tras el exitoso experimento totalitario puesto en marcha durante la pandemia. Sin embargo, los contendientes en esta batalla no son tan obvios como parece. ¿Quiénes son los enemigos de la libertad de expresión, es decir, los amigos de la censura?


En el vértice de la pirámide (nunca mejor dicho) está el Lado Oscuro, esto es, el globalismo de Davos, ese movimiento elitista formado por un grupo de megalómanos con delirios mesiánicos que, desde su soberbia, sienten un gran desprecio e incluso un cierto odio (fruto del temor) hacia el hombre común y hacia su libertad, y sólo desean esclavizarlo «por su propio bien». Sus correas de transmisión preferidas son las instituciones supranacionales, que reúnen tres características: inelegibilidad de sus líderes, opacidad y poder. Es el caso de la UE, la ONU y su IPCC, la OMS o la OCDE, por poner algunos ejemplos.

En segundo lugar, se encuentran los partidos políticos, que, o bien son esclavos de la corrección política que el globalismo marca como linde a la oposición consentida o están directamente infiltrados y controlados por el mismo.

Finalmente, nos encontramos con la inmensa mayoría de medios de comunicación tradicionales, sin los cuales las consignas no podrían ser trasladadas a la población. No se confundan: aunque defiendan posturas opuestas en cuestiones políticas de menor importancia, coinciden prácticamente por unanimidad en los grandes dogmas globalistas, como la ideología de género, el cambio climático o el covid.

La revolución de internet
Debemos poner la situación actual en contexto. Hasta hace muy poco, para informarse, el ciudadano dependía de un oligopolio de medios de comunicación que constituía un estrecho embudo por cuyo filtro tenía que pasar la realidad para llegar a conocimiento de la ciudadanía. Lo que no se publicaba, no existía. Este peaje de obligado paso otorgaba a los medios un poder inmenso.

Su supuesta independencia del poder político nunca pasó de ser una entelequia, pues jamás jugaron el papel de «cuarto poder» independiente, sino que se fusionaron con la política de forma incestuosa: unos defendían a un partido y, otros, al otro; a la oposición y al poder, alternativamente. A pesar de mencionar constantemente la ética, ante las órdenes sus ampulosos códigos deontológicos eran papel mojado. Así, exaltaban las virtudes del partido afín y negaban las del contrario, mientras que lo opuesto ocurría con sus defectos y tropelías, que en un caso eran un desliz sin importancia y en el otro un escándalo mayúsculo. A pesar de sus evidentes sesgos, su carácter de oligopolio convirtió al sector en un gran negocio durante el s. XX. Sin embargo, la tecnología lo cambió todo.

En efecto, internet devastó el modelo de negocio de los medios tradicionales, que se enfrentaron a una competencia imprevista de medios digitales y a una desafección de sus usuarios, liberados de toda atadura. Repentinamente, el peaje por el que los ciudadanos tenían que pasar para conocer la realidad ―y por el que las empresas tenían que pasar para anunciarse― fue puenteado por el acceso directo a fuentes primarias y por las posibilidades de publicidad alternativa que ofrecía la red. Los medios dejaron de ser imprescindibles. Como consecuencia de ello, sufrieron un irrecuperable deterioro económico y un ajuste masivo de plantillas, lo que condujo a una disminución de su nivel profesional (fruto de un enorme desequilibrio entre oferta y demanda de periodistas). En paralelo a esta enorme destrucción de valor, su poder se convirtió en una sombra de lo que había sido, aunque la arrogancia con la que estaban acostumbrados a actuar continuara por inercia.

Para el globalismo, este movimiento tectónico supuso una noticia ambivalente. Por un lado, siempre había preferido lidiar con pocos actores, más fáciles de controlar cuanto menor fuera su número (¿por qué creen que, en su objetivo de controlar la producción alimentaria, ha declarado la guerra a los pequeños agricultores y ganaderos independientes en favor de grandes corporaciones?). Por otro lado, aunque la multiplicación de actores dificultara su control, la mayor vulnerabilidad financiera de los medios tradicionales aumentaba su dependencia de fuentes de financiación externas, públicas o privadas, frecuentemente opacas, y por tanto su sumisión a quienes las proveyeran.

Sin embargo, la mejor noticia para el globalismo fue que internet fue pronto controlado por un número muy reducido de jugadores. El mercado de motores de búsqueda se convirtió prácticamente en un monopolio en manos de Google (90% de cuota de mercado mundial), y las redes sociales se convirtieron en un oligopolio de dos: Meta y X (antes, Twitter). El globalismo no necesitaba más que controlar a tres actores.

En cuanto a Google, los algoritmos del buscador favorecían unas noticias frente a otras y primaban a los fact-checkers, chiringuitos ideados y muchos de ellos financiados por el globalismo con la misión de desacreditar toda información hostil, es decir, una policía del pensamiento o, si lo prefieren, una especie de Gestapo de internet.

En cuanto a las redes sociales, la herramienta elegida fue la censura de toda noticia políticamente incorrecta llegando al extremo de querer influir en las elecciones norteamericanas del 2020 al eliminar, de forma alucinante, la cuenta del presidente en ejercicio. Cualquier noticia que cuestionara los tabúes del globalismo, como la consigna climática o el relato oficial del covid ―por muy respetable, rigurosa, objetiva o científica que fuera―, era inmediatamente eliminada.

A esta escandalosa normalización de la censura en redes se unió la censura en los medios tradicionales y, sobre todo, la generalización de la autocensura de la corrección política, una eficaz herramienta de control cuya sombra cubre incluso conversaciones privadas, como ocurría en la Unión Soviética (a la que cada vez se parece más la Unión Europea). Todo ello ha constituido un ataque concertado contra la libertad que no se vivía desde los sistemas totalitarios del s. XX y contribuye a vaciar de contenido las democracias para transformarlas en tiranías encubiertas que guardan las apariencias mediante una ficción: el ritual inconsecuente de depositar cada cuatro años un voto perfectamente inútil.

Davos y el control de la información
El control de la información es un elemento clave para el globalismo como lo fue para los sistemas totalitarios del s. XX, pues, por muy opresivo que sea el sistema político, la permanencia en el poder depende de cierto grado de aquiescencia de la población. Así como las dictaduras comunistas la controlaron de modo insidioso, ocultando astutamente sus verdaderas intenciones (bajo sus actuales disfraces, el marxismo cultural aún lo hace), la dictadura nacionalsocialista de Hitler lo hizo de modo menos pudoroso. En efecto, su máximo órgano censor se denominó abiertamente Ministerio de Propaganda, aunque Goebbels había sugerido llamarlo Ministerio de Cultura. Tras controlar con mano férrea todo lo que se publicaba, el propio Goebbels escribió en su diario: «Cualquiera que aún mantenga un vestigio de honor se cuidará mucho de no convertirse en periodista». Me pregunto si la máxima vuelve a ser aplicable hoy.

La reacción de Davos al cambio de propiedad de Twitter ha sido señalar a la libertad de expresión (que ellos denominan «desinformación») como enemigo público número uno. Para que se hagan una idea de la importancia que le dan a este hecho, una organización británica ligada al laborismo, que ayudó activamente a la campaña de Kamala Harris, consideraba su primer objetivo «acabar con el Twitter de Musk» (sic).

En este sentido, el laboratorio por excelencia del globalismo, la Unión Europea, fue pionera del ataque a la libertad de expresión al aprobar en diciembre del 2020 la controvertida Ley de Servicios Digitales con el objeto escasamente disimulado de controlar la información que se publicaba en redes. No es casualidad que su aprobación coincidiera con el experimento totalitario del covid, puesto que su función inicial era evitar que surgieran relatos contrarios a la falsa consigna oficial. Recuerden que las principales fuentes de desinformación durante la pandemia fueron precisamente la propia UE, los políticos y los medios, que transmitieron a la población un Himalaya de falsedades a cada cual más grotesca, no en balde la señal indeleble del globalismo es la mentira.

Fuente: fpcs